domingo, 29 de junio de 2014

¿Que fue de Buenos aires - Trujillo? : Adios playa, adios mar

Uno viene porque Buenos aires es la playa de uno, la playa que uno caminó, que anduvo, la que nos vio y vimos desde niños. En las incontables tardes de la niñez mirábamos desde las puertas de la casa el ocaso, cuando no existía aún tantas construcciones atravesadas que nos cubrieran la visión como ocurre ahora. Veíamos como el sol se iba tasajeando mientras se ponía anaranjado y rojo y enorme y cercano; lucía como un queso acuchillado con chavetas de colores; y el mar se cubría de una coloración rojiza como si hubiera enfermado de algo o como si fogones inmensos lo incendiaran desde abajo. Mientras, las últimas gaviotas apuraban unos vuelos alocados y nosotros nos envolvíamos en un trozo de toalla, fríos, con los labios arrugados por el agua y las ganas de comer algo caliente; y la prima grande nos arropaba, tan grande y bonita era que tenía ya como ocho o diez años, y se hacía cargo de los 6 o 7 chiquillos que hacíamos del verano una fiesta insondable en ese Buenos aires que uno viene a ver ahora.

Hace dos años estuve aquí, cuando Buenos aires parecía el principio del fin del mundo. Escribimos acerca de eso. Las arenas huían a cada instante devoradas por un mar pertinaz que ganaba metros al litoral; bloques de cemento levantados y clavados en la arena para oponerse al mar, habían caído como soldados muertos en las arenas húmedas de una limpia Normandía trujillana. Otros bloques más resistentes parecían desafiar a la gravedad. Era la desolación, la angustia, el acabóse. Aún quedaban restos de las antiguas construcciones de playa, del malecón que fue, de los ranchos de comidas que se armaban en el verano. Todo estaba en riesgo de ser devorado por las aguas desde siempre peligrosas de Buenos aires.  En ese estado, aún llegaba mucha gente a presenciar como testigos fatídicos la destrucción, las últimas horas o días del Buenos aires conocido.

Hoy es la seguridad. Una amplísima barrera de rocas se ha formado para impedir al mar su avance hacia las viviendas de la gente. La barrera debe tener algunos kilómetros de longitud y varios metros de ancho. Son unas rocas grandes y sólidas montadas unas encima de otras, limitando una franja de tierra basta y definitiva, de un lado; y el mar, del otro. Un mar más basto pero no definitivo, porque nunca se sabe si una noche decidirá saltar la barrera y decirnos que fuimos ingenuos. Sin embargo lo que ésta barrera de piedras significa es una sola cosa: la playa no volverá nunca más, Adios playa, Adios mar. Los niños y los adultos no volverán a nadar en esas aguas. Se cerró la temporada veraniega para siempre. Alguna vez aquí se celebró la vida y los ranchos de comida hacían suyas las arenas en el verano y se jugaba el fulbito o la paleta pelota o lo que fuere. Hoy apenas si alguna persona en una mesa pequeña pretende ganarse la vida atendiendo a los nostálgicos que viene a ver, como yo, lo que queda de Buenos Aires. Somos gente que tiene algún vínculo, vivieron aquí, se enamoraron aquí, nadaron, o solamente venían por las tardes a mirar el caer del sol.



Las enormes rocas sirven para sentarse y mirar el horizonte en el que navegan los barcos. Pero la desolación, la sensación de pérdida, de luto por esas arenas que ya no están es tan fuerte que ni los pensamientos quieren venir. La gente se sienta, mira el horizonte se levanta y se va. No se puede soportar. Yo saco algunas fotos, hago una breve filmación, lo justo para recordar este momento doloroso y triste y me voy. Allí se queda esa playa nuestra, mía, esa playa no existe más.









Pueblo Libre, 29 de junio del 2014

sábado, 28 de junio de 2014

Mundial Brasil 2014: Requien por el Tikitaka

La fase de grupos del mundial Brasil 2014 ha llegado a su fin y nos ha dejado algunas sorpresas. Por un lado, la despedida sin pena ni gloria de los arrogantes españoles, de la mano de sus socios ingleses e italianos; también el advenimiento a los mejores lugares del fútbol de selecciones como la de Costa Rica, Chile o Colombia, la defección de Argentina y Portugal, eliminada ésta última, pero sobre todo hemos visto la primera vuelta más apasionante de este deporte que se haya visto en las últimas décadas, sino de toda la historia.

El Tiki Taka por los suelos
Por que digo, qué bárbaro, que manera de jugar y entregarse a un partido sin pedir ni dar tregua. No se busca sólo un triunfo, o “competir”, aquella tonta monserga tan nuestra de muchos años, no, se busca ganar y si es por aplastamiento y dando espectáculo, mejor que mejor. Es el ejemplo de Colombia que hace un partido maravilloso contra Japón y lo aplasta lentamente con un fútbol efectivo y elegante. Es también el ejemplo de Holanda que subyuga y exclaviza a una España que había vendido la piel sin cazar al oso, y a la que Holanda destruye hasta traumarla, hasta dejarla hinchada de evocaciones a un pasado que nadie recuerda ni quiere.

Eso es lo más valioso. Esta etapa de grupos ha visto licuarse aquella cosa llamada Tiki-Taka de la que España se cree inventora y única beneficiaria. Allá ellos. El Mundial de Brasil 2014 ha visto equipos que practican un fútbol dinámico, de coraje, de entrega, pero sobre de estrategia. A tal plan, tal respuesta. Que eso es el deporte. A la elegancia cansada de un Iniesta, Holanda antepone la velocidad de un Robben. A la precisión de Xabi Alonso, Holanda opone la puntería de un Van Persie. Eso es el fútbol, posibilidades, salidas, estrategias de juego donde el aparentemente débil, puede derrotar al aparentemente fuerte. Eso es el fútbol, eso es el deporte, eso es también la vida.


Los contragolpes a velocidades supersónicas acompañadas de pases precisos y triangulaciones perfectas han sido lo más hermoso hasta ahora. Ver la corrida de Robben para dejar como un poste a Sergio Ramos y dejar regado en el grass a Casillas es una anténtica gozada. La veloz escapada de Cristiano Ronaldo por la derecha para sacar un centro preciso que añade al arco Varela, todo esto a velocidades increíbles y hacerlo en el minuto último, da a este juego un carácter de pasión, de posibilidad, de alternativas, de sorpresa, de arte, que ya quisieran otras muchas disciplinas deportivas.

Con esta etapa de grupos ha terminado pues toda esta pesadilla marketinera del tiki taka en la que se involucraron empresas, algún club, televisoras, diarios y otros, para convencernos de que el fútbol no era lo que por años habíamos practicado, sino una cosa, un deporte sin alternativas ni salidas, un páramo o emboscada por donde debíamos transitar  con cabezas inclinadas para ser cortadas por el hacha de nadie. Eso se ha terminado en buena hora ¡Que viva el fútbol de verdad! ¡La imaginación al poder!

Porque en este mundial lo que se ve es un fútbol dinámico, un fútbol relámpago, fútbol de ataques veloces y fulminantes donde ambos adversarios juegan a ganar y ambos entienden el fútbol como un relámpago maravilloso donde la velocidad no es pieza rechazable, sino arma de triunfo y señal de evolución. Lo que ha quedado atrás es el fútbol somnoliento que nos proponía España. Ese fútbol rácano, miserable, mezquino, que los hizo campeones apenas ganando por un gol de diferencia o empatando partidos, ese fútbol ha quedado desenmascarado como inútil y dejado de lado. ¿O alguien cree que España volverá a ganar algo importante practicando el Tiki Taka?


Pueblo Libre, 28 de junio del 2014

domingo, 22 de junio de 2014

MUNDIAL BRASIL 2014 : ADIOS ESPAÑA SIN PENA NI GLORIA

El día que Chile despidió del mundial del fútbol 2014 a España, en muchos países de América se gritó y celebró por primera vez un gol, o dos, de Chile. Cuando eso ocurría, desde donde yo estaba oia los gritos de la gente, sólo eso, Goooooolll. Me levantaba, preguntaba lo obvio ¿De quién? De Chile, me respondían. Y sentía esa pequeña alegría por el triunfo de ese país adversario cotidiano nuestro en toda competición latinoamericana, especialmente de fútbol. Era una sensación compartida, el cartél sostenido por el aficionado brasileño lo confirmaba así ADIOS ESPAÑA. 



Por la mañana, los comentaristas de Marca TV y de la cadena SER, ambas españolas, aventuraban  que ganarían a Chile, por 4 -0, dijo uno; por 3- 0, dijo otro, y abundó “Para que no tengamos que golear por mucho a Australia”. Lo dijeron con ese aire sobrador que habían exhibido desde Sudáfrica 2010. En la prensa, periodistas y aficionados sostenían cosas como “Es Chile quien tiene que tener miedo”, “Nosotros somos España”. Recordé que cuando disputarían el título de la Copa Confederaciones frente a Brasil, su discurso era “Los Brasileños somos nosotros”. De idéntico modo, cuando enfrentarían a los alemanes del Borussia y del Bayern en el 2012, su discurso fue “Los alemanes somos nosotros”. En total se llevaron 11 goles en contra por 1 a favor en los 3 encuentros. Chile los bajó de la nube con humildad y mucha intensidad competitiva por 2 – 0. ADIOS ESPAÑA.

Es la soberbia. Es la arrogancia, es el triunfo que se sube a la cabeza y nos ciega, que nos impide ver lo evidente. Del Bosque se llevó a Brasil una colección de jugadores acabados y jugadores que como los del Barcelona se habían pasado la temporada en negro. Casillas lleva como suplente dos años y Del Bosque lo convirtió en titular ¿Por qué? Chavi Hernandez pasó toda la temporada jugando 15 minutos por partido, haciendo encuentros para el olvido, pero fue al mundial. ¿Por qué? Villa con la mecha mojada, Diego Costa el jugador más sucio que se tenga conocimiento, Iniesta sin ideas todo el campeonato; y así podríamos seguir haciendo inventario del listado elegido por Del Bosque.

Lo insólito es que el periodismo y la afición españoles no hubieran visto lo anterior. Insistían con aquella mentira “Hemos inventado el fútbol” “Los demás quieren jugar como nosotros”. Han sido puro verbo, vanidad y tontería. Jamás reconocieron la posibilidad del otro, no hubo respeto al adversario, dejaron el deportivismo, olvidaron la modestia, el ABC  del buen competidor. Y esa quedará como lección valiosa para todos los competidores del futuro, en el deporte, en la vida. Los españoles nunca fueron conscientes y no lo son hasta hoy, del rechazo que sus actitudes generaron en todo el mundo, que ha celebrado su eliminación temprana. 

Ahora los españoles se van dinamitándose los unos a los otros. Convencidos antropófagos que se devoran las orejas como Tyson. Xabi Alonso ha denunciado falta de hambre y los compañeros le han saltado encima, empezando por Iniesta, de intrascendente aporte en los juegos 2014. Cesc, inoperante durante el campeonato español se ha molestado por que el entrenador le ha encarado falta de esfuerzo. Del Bosque se ha quejado de que él piensa en todos y los jugadores sólo piensan en ellos. Llanto de cocodrilo del bigotón. Al poner a Casillas a tapar, Del Bosque no pensaba en nadie más que en su pleito con Mourinho; quería demostrar que Casillas era un buen portero y que Mourhino postergó a éste por pleitos personales. Falso. La lección recibida por el entrenador español involucra a todos, no ha protegido a su país poniendo al mejor portero, es más, lo dejó en España, y ha generado un trauma imposible de sanar en breve, trauma que apunta a viejas rencillas entre madridistas y barcelonistas. ADIOS ESPAÑA al mundial de Brasil 2014.    



Pueblo Libre, 22 de junio del 2014

domingo, 15 de junio de 2014

Mundial Brasil 2014. Casillas 1 – Holanda 5: La ira de Dios

El puesto de arquero en el fútbol es un puesto solitario. Mientras los 10 jugadores de un equipo deben coordinarse y hablar entre ellos, el arquero vive desconectado y decide sus acciones en fracción de segundos. Pero peor que esa soledad de espectador privilegiado, es un portero goleado, digamos por más de tres goles. Y peor que ello es que ni los compañeros te arropen. Que luego del gol todos se volteen y te dejen recoger la pelota en solitario desde el fondo de las redes. Peor aún se vuelve la experiencia si ese trajín es acompañado por unas inclementes cámaras de TV mostrando la soledad del hombre que recoge ese balón una y otra vez, cubriéndose con el reproche del silencio, del que nada tiene que decir porque todos lo han abandonado a su suerte, o a su no saber hacer las cosas. Así se ha visto Iker Casillas. El muchacho simpático del beso a la novia reportera que levantara la copa del mundo hace 4 años, se ha visto como un autentico bufón, un tipo acabado (al menos por ahora), un hombre de paja que se llevaba el viento de un Robben que lo hacía añicos y se iba corriendo detrás del arco como a paseo en el parque. Tremenda lección para todos.

Porque en la derrota colectiva de España por 5 -1 frente a Holanda, hay también una derrota individual, una justicia universal o la expresión de una "Ira de Dios", que se operaba en cada gol holandés. Casillas demostró este jueves de manera casi científica que no está para el puesto, que lo suyo es ya una estafa, que es un peligro para cualquier equipo que lo considere arquero. Hay una ira de Dios en cada gol a Casillas, porque durante más de un año, otro hombre debió soportar un ataque insano, obstinado, machacón, insultante, de la prensa española que no le perdonaba y le cuestionaba haber enviado a la banca a Iker Casillas. Tratado como asunto de honor nacional, la prensa española cuestionaba que “A Casillas se le hiciera aquello”. No importaba que por los partidos de liga se supiera que Iker estaba bajo de forma y que su lugar natural fuera la banca; lo importante era que el “seleccionador Portugues”, así lo aclaraban xenófobamente, Portugués, “estaba faltando el respeto al campeón mundial Iker Casillas”. Fue una campaña nauseabunda en que una maquinaria de demolición trituraba todos los días a José Mourhino hiciera lo que hiciera, callara o hablara, lo mismo daba, Mourhino el demonio, el impresentable, el atacante de casillas. Y Casillas callaba, consentía, confabulaba aún en contra de su propio equipo con un silencio que alimentaba la polémica. Siendo capitán, y siendo que el entrenador de su equipo era zarandeado por la prensa por la decisión de darle banca, Casillas optó por hacer mutis, un silencio aprovechado por el periodismo para atizar la hoguera de la crítica.


Ni siquiera por Diego López, colega de Iker, el otro hombre zarandeado por la prensa española, y que estaba haciendo un trabajo de quitarse el sombrero para el club, ni siquiera por él, Iker dijo esta boca es mía. Por el contrario se producían filtraciones misteriosas a la prensa desde el vestuario del Madrid, o peor aún, declaraciones de Sara Carbonero revelando detalles del vestuario blanco como aquel de “Mourinho tiene muchos frentes abiertos en el Madrid”. O la reunión con Florentino, nunca desmentida por Casillas ni Ramos, para exigirle que echara a Mou.

Es que es la soberbia. Todo indica que Iker llegó a pensar que realmente el entrenador no tenía autoridad para hacerlo calentar banca. Hasta allí todo bien, uno puede pensar lo que desee. Pero el papel de topo, de infiltrado en su propio club, de desleal que filtra información para socavar la autoridad del entrenador y permite una campaña innoble de meses de duración contra otro hombre, es lo imperdonable. Mourhino renunció a entrenar al Madrid asqueado por una atmósfera de guerra en la que se le insultaba en las calles y su familia corría peligros. Se fue sin poder demostrar que Casillas merecía la banca, no tenia cómo demostrarlo. Se fue como sospechoso, como Satanás. Casillas era “el que nos dio un mundial”, el “santo”.

Hasta este jueves 12 de junio en que todo eso se ha venido abajo con claridad pasmosa cuando Iker Casillas a dado una clase magistral de lo que ningún arquero debe hacer jamás. Ante un planeta entero que lo observaba, casi como siguiendo un descarnado guión de Steven Spielberg para evidenciar la verdad, el esposo de la Carbonero ha salido a comprar pan y se ha quedado petrificado a mitad de camino en el primer gol; se ha lanzado al lado derecho de su arco cuando pudo quedarse quieto y no entraba ese segundo gol; en el tercero ha perdido una pelota que cualquiera sabe es “de arquero”, puesto que éste al saltar y jugar con las manos es el dueño natural de esos balones aéreos. El cuarto gol ha sido un regalo pleno de generosidad, y en el quinto se ha dejado llevar por Robben a paseo, pero de rodillas, en uno de los goles más hermosos, conceptualmente hablando, que se haya visto en los mundiales.

Y eso es todo, se ha hecho justicia ante un planeta. Con ese España 1 - Holanda 5, nadie debería dudar en adelante que Jose Mourhino tenía absoluta razón al mandar a la banca a Casillas. Nadie en todo el planeta, sin atenuantes. La pregunta que flota es ¿Pondrá Del Bosque a Casillas frente a Chile?


Pueblo Libre, 15 de junio del 2014

viernes, 18 de abril de 2014

Fallece Gabriel García Márquez: La Soledad que se nos viene

De las muchas cosas que pueden decirse de García Márquez, voy a quedarme con dos por ahora, en ésta soledad que de pronto nos asalta en jueves santo y de improviso. Una primera, su enorme contribución a hacer de la lectura un hábito popular. Es García Márquez quien con sus historias en las que los niños nacen con una cola de cerdo, y existen jóvenes hermosas que se elevan hacia el cielo; es él, digo, quién lleva a millones de latinoamericanos a descubrir la literatura como una actividad medular. Esas primeras lecturas nos llevan después a otras del mismo Gabo; pero también a otros autores: Cortázar, Borges, Fuentes, Rulfo. La prosa de García Márquez es una delicia; el sentido del humor, una incitación a un placer cotidiano; la descripción  de los pueblos, un paseo por la latinoamérica de los abuelos. En su obra además ocurre una cosa como mágica, pasa como que la conquista jamás hubiera ocurrido y siempre hubiéramos sido mestizos; no hay dolor, no hay traumas, no hay pesar. Y eso nos libera, nos permite crecer y leer sin odiar.


El otro aspecto valioso del Gabo, de los muchos que tiene, es sin dudas, el compromiso. García Márquez no sólo no elude un compromiso sino que lo asume con delectación, con protagonismo, con unción. La temática que falta en sus novelas sobra en su compromiso político. Latinoamérica, una justicia social, los olvidados, los marginados, estarán por siempre en su discurso y posición oficial. En la ceremonia de recibimiento del Premio Nobel dice  con esa maravillosa voz caribe suya “¿Por qué pensar que la justicia social que los europeos de avanzada intentan imponer en sus países no puede ser también un objetivo latinoamericano con métodos distintos en condiciones diferentes?”


García Márquez no se queda a vivir la paz chicha en Europa, fiel a sus raíces y consecuente con su lucha retorna a América Latina y aquí continúa escribiendo y opinando. No busca una cátedra norteamericana o europea, ni una vida de sabandija. El hace una cátedra vital, honesta, principista. Y eso es lo que vamos a extrañar: su extraña serenidad para decir cosas tremendas, para conmovernos con esa voz caribe, con ese humor latino y ponerse el overall siempre, y cual coronel Aureliano Buendía en Cien años de Soledad, irse a nueva guerra por nosotros, diciendo su motivación, una verdad que podría resumirse en su frase “Frente a la opresión, el saqueo y el abandono, nuestra respuesta es la vida.”


Pueblo Libre, 17 de abril del 2014


sábado, 12 de abril de 2014

Sudamérica...o Cómo no Olvidar Nosotros Mismos la Historia

"Soy lo que dejaron, soy todas las sobras de lo que se robaron.”

Conversando con una amiga (o ex amiga) peruana radicada en Europa ella me dice “sudamericano”. Dice que los sudamericanos somos machistas, que nos incomodamos cuando una mujer nos argumenta; que los europeos son diversos, que prefieren a las mujeres inteligentes. Casi dice que ella ama Europa y que Sudamérica es poca cosa. Y yo la leo y pienso. 

Es raro, me he sentido insultado inicialmente. Primero, ella ha metido en un saco a decenas de millones. Me he dicho yo mismo que los sudamericanos somos muy diversos. Es más, sólo los peruanos, para no ir muy lejos, somos absolutamente diversos. Con esfuerzo podríamos agregarnos en los del centro, el norte, el sur. Al norte somos sonrientes, lúdicos; al centro, son serios, circunspectos; al sur, son malgeniados, endurecidos de carácter. Y sin embargo, es una clasificación abusiva, hay mucha diversidad en cada región. Y así en cada ciudad o pueblo. ¿Con cuales  sudamericanos o peruanos está comparando está amiga?



Por otro lado, cuando mi amiga presenta a los europeos como mejores, como lindos, yo digo, ¿de qué europeos está hablando? ¿Habla acaso de los romanos que echaban cristianos a los leones? ¿O de los que vivaban a Mussolini hasta poco antes de colgarlo de cabeza en una viga? ¿O de los que soportaron 20 años a Berlusconi con sus robos y pederastías? ¿Habla de los españoles matando indios conquistados en América? ¿O de los españoles matando con balas de goma a los africanos que llegan a sus costas, ayer apenas? ¿Habla de los ingleses y franceses yendo de guerra de conquista como comparsa de los gringos a cortar como un queso Yugoslavia y matar civiles en Irak y Afganistán? ¿Habla de los europeos que llevan dos guerras mundiales en sus anales? Ah, que no, que habla sólo de los de Milán; de los que hacen cine, de los que visten a la moda; esos que se robaron la mejor cultura de otras sociedades. Vaya, es como juzgar y clasificar a los europeos mirando a Alain Delon, y a los sudamericanos mirando a un cantante de chicha, tal vez tongo. Y a los africanos con Idi Amin como referente.

Los europeos clavaron sus espadas en norteamérica, en Mexico, en Perú y toda sudamérica. ¿De qué pueden acusarnos a los sudamericanos si siempre pusimos la sangre y los muertos desde que Colón y los suyos gritaron “Tierra”? Es increíble cómo podemos olvidarnos nosotros mismos de la historia que vivimos y recibimos en herencia, y decir cosas que trastocan o niegan los horrores. Todos los pueblos y continentes tienen sus guiones macabros escritos desde hace siglos en la historia y ninguno al día de hoy parece libre de repetirlos, de escandalizarnos con sus decisiones sangrientas, con sus cobardías,  con sus guerras de conquista y sus intereses subalternos que los desnudan hipócritas, necios, dementes.



¿Estamos los sudamericanos, o centroamericanos, o africanos, o asiáticos, atados al pasado? Es posible que algunos, que grandes o pequeños sectores. Pero más bien hace mucho comprendimos que avanzar requiere dejar al pasado en donde está. Nosotros vamos a Europa, y los europeos vienen a nuestro continente a trabajar. Muy paso a paso avanzamos el proceso de integración, de mestizaje. Que la diáspora latinoamericana pretenda dar lecciones desde allá, como ocurre muchas veces, millones de veces, es sólo una muestra de nuestros complejos no superados, no digeridos, no trabajados. Nos falta madurez, como a todos. Hay que dejar la américa latina cuando nos vamos; o la Europa, cuando venimos; no hay que vivir atados al complejo, hay que superar nuestras propias pequeñeces.

En Sudamérica, esa Sudamérica que muchas veces se juzga sin conocer, a veces, cuando se abre los ojos, basta un campesino con su esfuerzo arando la tierra, para saber que ese esfuerzo, heroico y solo, vale la pena. Que el niño caminando kilómetros desde el amanecer para llegar a la escuela, es un buen motivo. Que la mujer, madre o no, joven o vieja, transita desde que empieza la mañana por dificultades sin cuento y de admirar. Somos un continente joven, plagado de esperanzas y errores. Tengamos respeto por nosotros mismos.

Yo la leo a esta amiga (o ex amiga) y pienso, Sudamericano sí, a mucha honra, más que nunca. Como siempre.



Sudamérica, 12 de abril del 2014 

miércoles, 26 de febrero de 2014

Los Otros en Lima

Rosa María Palacios dice que en Lima, el otro no existe. Lo dice siempre en su programa radial de las mañanas. No le falta razón, en Lima la existencia del otro es una quimera, una irrealidad; es como en la notable película de Almodóvar, un juego de posiciones para ver cómo le arrebatamos al otro la casa, la habitación, la sala; o en Lima, la cola, el estacionamiento, el jardín, algo; porque algo, ese algo pequeñito o grande, da sentido de realización.


Relaciones Sociales Quebradas: El Otro es el Enemigo


RMP lo explica con el ejemplo del ascensor limeño, en donde los que lo van a abordar se aglomeran en la puerta impidiendo salir al que baja: las leyes de la física abolidas en las mentes. El problema es mucho más profundo en realidad, crea fracturas invisibles en el tejido social; lo dicho, el otro no existe, no es el semejante, no es el prójimo, es el enemigo. Nadie se ha muerto ignorando al otro, por cierto; pero ha llevado una vida gris, comprimida como un puño, incompleta. Un ejemplo: Si en alguna provincia peruana, un conductor necesita un empujón al auto, los vecinos lo ayudan aunque no lo conozcan y podrán contar con  esa ayuda en el futuro para sí mismos. Si en Lima un conductor necesita un empujón, debe cerrar su vehículo, llamar a algún familiar o a la grúa y rezar para que no lo asalten. En provincias llamar a la grúa sería el último recurso; en  Lima, es el único.

Los vecinos que llevan al perro a defecar en el parque, se zurran en el derecho del otro a disfrutar de áreas verdes, sobre todo el derecho de los niños que se ven expulsados de su medio natural para refugiarse entre cuatro paredes. El que arroja la basura al frontis del vecino, quiere su frontis limpio; para ello no le importa ensuciar la casa del otro y envenenar sus relaciones con éste.

En uno de los restaurantes en que almuerzo suele aparecer un señor entrado en años acompañado de una guitarra y cantos. No pide permiso a nadie y se pone a cantar interrumpiendo conversaciones o pensamientos de los comensales como si tal cosa  fuera normal. Es como aquellos que por montones suben a los ómnibuses y lanzan un discurso inacabable como Pedro en su casa, sin permiso de nadie, pero diciendo “disculpen si interrumpo su conversación”. ¿No sería mejor no interrumpir?

En la negación de los otros esta nuestra propia negación. En la inexistencia del vecino, esta nuestra propia inexistencia. Meter el carro en esta esquina para adelantar, es hallar quien nos haga lo mismo en la esquina siguiente. Si obstaculizamos al que sale del ascensor, tampoco podremos entrar. Cuando se ignora al otro las relaciones sociales se convierten en un solo de hipocresías. Es imposible saludar y hablar al vecino que te arroja su basura. En algún momento el atacado, atacará. Ignorar al otro, esa conducta tan limeña señalada por la Palacios, tiene consecuencias nefastas e inconmensurables. No se puede hablar de calidad de vida en una sociedad así. Ni el éxito económico soluciona este problema del cual a veces ni se tiene conciencia. Los limeños han ignorado al otro o lo han visto hacer ello desde que nacieron. Desconocen una conducta diferente, piensan que el mundo es así.


Pensar y actuar Diferente


Incluir al otro, pensar y ponerse en los zapatos del otro, es reconocer la propia existencia. Mirar a los ojos de la gente para reconocerse como miembros de una comunidad es empezar la solución. Es en el reconocimiento de la existencia del otro que uno reconoce su propia existencia. Incluir es pasar del egoísmo infantil para reconocerse como miembro de una comunidad: es ceder el paso, el turno cuando es posible, el asiento, es mirar al otro, esperarse un momento, respetar, reconocer que las normas de conducta civilizada, escritas o no, son sabiduría de siglos que nadie debería ignorar. 

Tiempo al tiempo. Esto, también pasará. ¿Cuánto tiempo? Imposible saberlo. En la película de Almodovar no hay ganadores, todos están muertos; en Lima tampoco hay ganadores, las relaciones sociales están llenas de sospechosos y muertos vivientes. 



Pueblo Libre, 22 de febrero del 2014.