sábado, 11 de agosto de 2012

Entregar la carta a García: buscando esperanzandamente un Rowan


Esto es un blog, por tanto es un registro personal que escribe alguien. Por ello he evitado incluir texto de otras personas. Nada de "Copy and paste" hasta hoy. Hace algunos años tuve la fortuna de presenciar un curso dictado por el maestro de empresarios Enrique Valdez. Fue inolvidable. Ese hombre ya mayor, se metió al bolsillo a unos alumnos de lo más remolones y empinados, que terminaron vivándolo. De todos los casos que desarrolló en clases el que recuerdo siempre es el de "Entregar la Carta a García". Ciertos hechos me lo han recordado. Por eso hoy quiero compartir ese documento, porque conmueve y emociona, porque nos reta y nos pone a pensar en qué estamos haciendo y quienes somos de verdad

 Una Carta a García

Hubo un hombre cuya actuación en la guerra de Cuba, culmina como un astro en su perihelio.
Sucedió que cuando hubo estallado la guerra entre España y los Estados Unidos, palpóse clara la necesidad de un entendimiento inmediato entre el Presidente de la Unión Americana y el General Calixto García. Pero, ¿cómo hacerlo? Hallábase García en esos momentos Dios sabe dónde en alguna serranía perdida en el interior de la Isla. Y era precisa su colaboración. Pero, ¿cómo hacer llegar a sus manos un despacho? ¿Qué hacer? 

Alguien dice al Presidente: "Conozco a un hombre llamado Rowan. Si alguna persona en el mundo es capaz de dar con García es él: Rowan". 

Cómo el sujeto que lleva por nombre Rowan toma la carta, guárdala en una bolsa que cierra contra su corazón, desembarca a los cuatro días en las costas de Cuba, desaparece en la selva primitiva para reaparecer de nuevo a las tres semanas al otro extremo de la Isla, cruzando un territorio hostil, y entrega la carta a García, son cosas de las cuales no tengo especial interés narrar aquí. El punto sobre el cual quiero llamar la atención es éste: 

"McKinley da a Rowan una carta para que la lleve a García. Rowan toma la carta y no pregunta: ¿en dónde podré encontrarlo?". 

El Mensaje a Garcia se ha impreso por millones
¡Por Dios vivo!, que aquí hay un hombre cuya estatua debería ser vaciada en bronces eternos y colocada en cada uno de los colegios del universo. Porque lo que debe enseñarse a los jóvenes no es esto o lo de más allá; sino vigorizar, templar su ser íntegro para el deber, enseñarlos a obrar prontamente, a concentrar sus energías, a hacer las cosas, "a llevar la carta a García". 

El General García ya no existe. Pero hay muchos Garcías en el mundo. Qué desaliento no habrá sentido todo hombre de empresa, que necesita de la colaboración de muchos, que no se haya quedado alguna vez estupefacto ante la imbecilidad del común de los hombres, ante su abulia, ante su falta de energía para llevar a término la ejecución de un acto. 

Descuido culpable, trabajo a medio hacer, desgreño, indiferencia, parecen ser la regla general. Y sin embargo no se puede tener éxito, si no se logra por uno u otro medio la colaboración completa de los subalternos, a menos que Dios en su bondad, obre un milagro y envie un ángel iluminador como ayudante.
El lector puede poner a prueba mis palabras: llame a uno de los muchos empleados que trabajan a sus órdenes y dígale: "Consulte usted la Enciclopedia y hágame el favor de sacar un extracto de la vida de Corregio". ¿Cree usted que su ayudante le dirá: "sí señor", y ponga manos a la obra?
Pues no lo crea. Le lanzará una mirada vaga y le hará una o varias de las siguientes preguntas:
  • ¿Quién era él?
  • ¿En qué Enciclopedia busco eso?
  • ¿Está usted seguro de que esto está entre mis deberes?
  • ¿No será la vida de Bismark la que usted necesita?
  • ¿Por qué no ponemos a Carlos a que busque eso?
  • ¿Necesita usted de ello con urgencia?
  • ¿Quiere que le traiga el libro para que usted mismo busque allí lo que necesita?
  • Diga: ¿para qué quiere saber eso?
Y apuesto diez contra uno a que después de que usted haya respondido íntegramente el anterior cuestionario y haya explicado el modo de verificar la información y para qué la necesita usted, el prodigioso ayudante se retirará y buscará otro empleado para que le ayude a buscar a "GARCÍA" y regresará luego a informarle que tal hombre no existió en el mundo. 

Puede suceder que yo pierda mi apuesta, pero si la ley de los promedios es cierta, no la perderé. Y si usted es un hombre cuerdo no se tomará el trabajo de explicarle a su ayudante que Corregio se busca en la C y no en la K; se sonreirá usted y suavemente le dirá: "dejemos eso". Y buscará usted personalmente lo que necesita averiguar. 

Y esta incapacidad para la acción independiente, esta estupidez moral, esta atrofia de la voluntad, esta mala gana para remover por sí mismo los obstáculos, es lo que retarda el bienestar colectivo de la sociedad. Y si los hombres no obran en su provecho personal, ¿qué harán cuando el beneficio de su esfuerzo sea para todos? 

Se palpa la necesidad de un capataz armado de garrote. El temor de ser despedidos el sábado por la tarde es lo único que retiene a muchos trabajadores en su puesto. Ponga un aviso solicitando un secretario, y de cada diez aspirantes, nueve no saben ni ortografía ni puntuación.
¿Podrían tales gentes llevar la carta a García? 

En cierta ocasión me decía el jefe de una gran fábrica: "Ve usted a ese contador que está allí?"
"Lo veo, ¿y qué?"
"Es un gran contabilista; pero si lo envio a la parte alta de la ciudad con cualquier objeto, puede que desempeñe la misión correctamente; pero puede ser también que en su viaje se detenga en cuatro cantinas y al llegar a la calle principal de la ciudad haya olvidado absolutamente a qué iba". ¿Podría confiársele a un tío semejante la carta para García? 

En los últimos tiempos es frecuente oir hablar con gran simpatía del pobre trabajador víctima de la explotación industrial, del hombre honrado, sin trabajo, que por todas partes busca inútilmente emplearse. Y a todo esto se mezclan palabras duras contra los que están arriba, y nada se dice del jefe de industria que envejece prematuramente luchando en vano por enseñar a ejecutar a otros un trabajo que ni quieren aprender ni les importa; ni de su larga y paciente lucha con colaboradores que no colaboran y que sólo esperan verlo volver la espalda para malgastar el tiempo. En todo almacén, en toda fábrica, hay una continua renovación de empleados. El jefe despide a cada instante a individuos incapaces de impulsar su industria y llama a otros a ocupar sus puestos. Y esta escogencia no cesa en tiempo alguno ni en los buenos ni en los malos. Con la sola diferencia de que cuando hay escasez de trabajo la selección se hace mejor; pero en todo tiempo y siempre el incapaz es despedido; "la ley de la supervivencia de los mejores se impone". Por interés propio todo patrono conserva a su servicio a los más hábiles: aquellos capaces de llevar la carta a García. 

Conozco a un hombre de facultades verdaderamente brillantes, pero inhábil para manejar sus propios negocios y absolutamente inútil para gestionar los ajenos, porque lleva siempre consigo la insana sospecha de que sus superiores lo oprimen o tratan de oprimirlo. Ni sabe dar órdenes ni sabe recibirlas. Si se enviara con él la carta a García, contestaría muy probablemente: "llévela usted". Hoy este hombre vaga por las calles en busca de oficio, mientras el viento silba al pasar entre las hilachas de su vestido. Nadie que lo conozca se atreve a emplearlo por ser él un sembrador de discordias. No le entra la razón y sólo sería sensible al taconazo de una bota número 45 de doble suela. 

Comprendo que un hombre tan deformado moralmente merece tanta compasión como si lo fuera físicamente; pero al compadecerlo recordemos también a aquellos que luchan por sacar triunfante una empresa, sin que sus horas de trabajo estén limitadas por el pito de la fábrica, y cuyo cabello se torna prematuramente blanco en la lucha tenaz por conservar sus puestos a individuos de indiferencia glacial, imbéciles e ingratos que le deben a él el pan que se comen y el hogar que los abriga. 

¿Habré exagerado demasiado? Puede ser; pero cuando todo el mundo habla de los trabajadores, así, sin distinción ninguna; quiero tener una frase de simpatía para el hombre que logra éxito; para aquél que luchando contra todos los obstáculos, dirige los esfuerzos de los otros, y cuando ha triunfado, sólo obtiene por recompensa --si acaso-- pan y abrigo. Yo también he trabajado a jornal y me he hecho la comida con mis propias manos; he sido patrono y puedo juzgar por experiencia propia y sé que hay mucho que decir de parte y parte. La pobreza no da excelencia por sí sola; los harapos no son recomendación; no todos los patronos son duros y rapaces, ni todos los pobres son virtuosos. 

Mi corazón está con aquellos obreros que trabajan lo mismo cuando el capataz está presente que cuando está ausente. Y el hombre que se hace cargo de una carta para García y la lleva tranquilamente sin hacer preguntas idiotas, y sin la intención perversa de arrojarla en la primera alcantarilla que se encuentra al paso, y sin otro objetivo que llevarla a su destino; a este hombre jamás se le despedirá de su trabajo, ni tendrá jamás que entrar en huelga para obtener un aumento de salario. La civilización es una lucha prolongada en busca de tales individuos. Todo lo que un hombre de esta clase pida, lo tendrá; lo necesitan en todas partes; en las ciudades, en los pueblos, en las aldeas, en las oficinas; en las fábricas; en los almacenes. El mundo los pide a gritos, el mundo está esperando siempre ansioso el advenimiento de hombres capaces de llevar la carta a García. 

El mundo confiere su mejores premios tanto en honores como en dinero, a una sola cosa: a la iniciativa
General Calixto Garcia (de bigote) destinatario de la carta




Pueblo Libre, 11 de agosto del 2012

domingo, 5 de agosto de 2012

Del día del Pollo al día de la Disciplina


Hace varios años ya, premunidos de cuchillos y tenedores, o sin ellos y a mano pelada, los peruanos venimos celebrando el día del pollo. También el día de Ron, el día del Ceviche y alguno que otro elemento similar. Lo dicen todos y lo repiten sin pausa: el Pollo a la brasa es el plato de bandera preferido por los peruanos. También el Ceviche, el Arroz con pollo, el Tacu tacu, el Seco de  cualquier cosa. Vamos encaminados por una senda triunfal. La gente saca pecho -y no solo pecho, también barriga-  henchida de orgullo patrio, segura de que este campeonato de la comida lo vamos a ganar.

Pollo a la Brasa: es innegable que provoca
Los héroes modernos no son Grau y Bolognesi, acaso ingenuos que se creyeron un cuento; no, ahora los héroes poseen restaurantes aquí y en niuyorq, se enojan con los escritores a quienes mientan la madre y mandan a callar. Desfilan en la TV, declaran para los medios, dictan línea enarcando las cejas, esparcen la sal de la salud entre sus fieles y luego a contar, que para eso están más que para cocinar.  A quién Dios le dio en buena hora San Pedro se lo bendiga, decimos.
La víctima: millones moriran en su día
Pero digo, ¿es tán bueno esto del día del Pollo y la vida ordenada por los chefs? ¿Acaso este sacrificio de crear tantos platillos que la mayoría de peruanos nunca probará, es bueno? ¿Será saludable? ¿Nos conducirá a algo? El ministerio de salud ya ha debido salir a pedir moderación, porque la epidemia de gordos que transitan las calles limeñas es cosa de correr. He tenido oportunidad de viajar en el interior del país, en el asiento trasero de una combi, 4 pasajeros apretujados 4. Pero en Lima es casi imposible que entren 4 pasajeros en el trasero de una Coaster, no obstante su mayor tamaño. Así de gordos están.

Quizás el Día del Pollo es un reflejo de lo que somos. En lugar de un Día de la puntualidad, que tanta falta nos hace, salimos con un Día del Chicharrón. O en lugar del Día del Esfuerzo, creamos el Día de Pisco Sour. O (arderán las orejas señor) en lugar del Día de la DISCIPLINA, crearemos el Día del Rocoto. Digo, ¿no es esa nuestra vergonzante verdad? NO está mal lo gastronómico, pero ¿Por qué sólo eso? Nos gusta lo fácil, la criollada, la cochinadita. Somos buenos para meter el diente y empinar el codo, pero no nos gusta el esfuerzo que forja el carácter y las naciones ganadoras. Y no echemos culpa de esto a los españoles a quienes siempre cargamos las cuentas. Hay que reconocer que nada tienen de protagonismo en este genocidio polluno. Esto es creación nuestra. 

¿Y por qué no un Día de la Disciplina? 

Disciplina es perseverancia, es orden; es actuar de forma determinada para lograr metas y objetivos grandes y pequeños.  Exige sacrificio, es hacer las cosas aún cuando no nos guste hacerlas, porque sabemos que nos conduce hacia un objetivo superior. Es vencer nuestra propia resistencia, correr el kilómetro adicional. Es autocontrol, es el imperio de nuestra voluntad sobre nuestros instintos básicos, es no dar más y sin embargo dar más. Es decir, disciplina es todo aquello que a los peruanos nos duele; es ponerse a tiro de alcanzar una estrella por lejana que parezca, es levantarse temprano, es decirle adiós al trago o al cigarro, es vencer para siempre la idea de que no podemos hacer cosas serias. Es cierto que hay algunas aves raras disciplinadas sobre nuestro territorio, pero no es una moda, ni una norma, ni un sello distintivo que nos enaltezca  y respalde en situaciones difíciles. Lo nuestro es lo barato, el patriotismo de camiseta y bubuzela.

Disciplina japonesa:6 meses después Fukushima ya se levantaba
Ahora que están desarrollándose las olimpiadas, pienso en qué serían todos esos campeones sin disciplina y si algún afamado chef los hubiera convencido de hartarse de alguna comida. Pienso el tiburón Phelps ganando sus 22 medallas de oro a base de disciplina y no de otra cosa. Y me pregunto en donde anduvieron los deportistas nuestros,  acostumbrados a ser convidados de piedra en estos certámenes. Abajo, el video conmovedor del efecto de una disciplina y voluntad de hierro: Nick Vujicic.


Pero pienso en algo más. Es de todos conocidos la proverbial disciplina de alemanes y japoneses. Estos últimos nos han dado un ejemplo práctico del valor de la disciplina. Tras el terremoto, tsunami y crisis nuclear del año 2011, el territorio devastado por estos eventos necesitó apenas unos pocos meses para mostrar un rostro diferente al de la devastación en que se sumió. Pero no sólo eso, todos vimos a esos dolidos japoneses soportando estoicamente todo el dolor de su tragedia sin exclamar ayes de dolor ni de nada. Nuestros gobiernos pollunos en cambio, no han podido reconstruir las zonas afectadas por el terremoto del 2007. La población víctima de la tragedia tampoco fue muy estoica. Así somos. Definitivamente un día de la disciplina, del esfuerzo, del sacrificio, o de la puntualidad, nos vendría mucho mejor que estos días gastronómicos que se han creado últimamente.

Pueblo Libre, 04 de agosto del 2012.

miércoles, 18 de julio de 2012

Por qué nos hablan así?...Porque son perros pues conch...


El policía viste uniforme y botas militares. Trae casco, además de su arma de reglamento. La mujer humilde no viste ropa de marca, pregunta con la ingenuidad del que no  sabe y quiere saber ¿Por qué nos tratan así? El policía es del color de la mujer, voltea el rostro transformado en un odio y responde "Porque son perros pues conche....". En otro extremo de la plaza en que este policia insulta a la mujer, una turba de 15 policias arroja al piso a un hombre sentado en una banca. Le tuercen los brazos y lo patean. Algunos uniformados se entregan a la golpiza contra el hombre mientras otros ocultan con sus escudos los hechos que las cámaras tratan de registrar.


Nada de lo anterior es nuevo. Ha ocurrido desde siempre en un país en el que más allá de Lima la vida de la gente para el estado no vale nada si los hechos se pueden encapsular; y encapsular es silenciar, cercar un hecho en una geografía determinada para que de allí no trascienda.

 Las imágenes de Youtube que nos permiten ver el comportamiento violento del policía que insulta a la mujer y el ataque cobarde y desproporcionado contra el padre Marco Arana, son lo que realmente ha cambiado. Ya no es necesario tener un canal de TV para difundir una noticia, ahora basta una cámara.

Hace algunos años, casi 20, cuando el dictador Fujimori metió a los soldados en las universidades nacionales, hubo un día en que cansados de soportar abusos y manoseos de los soldados a las estudiantes, los universitarios sanmarquinos realizaron una gigantesca movilización al interior de la universidad. Allí estuvo toda la prensa y fotografiaron y filmaron todo. Esa noche en los noticieros la noticia no existió, fue encapsulada en la ciudad universitaria a pesar de ser primera vez que se producía una protesta masiva contra el ejercito de Fujimori. Así ha actuado la prensa capitalina desde siempre. En el caso de Marco Arana, a pesar de las imagenes narradas y recogidas por la prensa y TV, aún hay quienes desde los medios pretenden sindicarlo como agresor y cabecilla de una turba. Alguien intenta ganar a la opinión pública limeña, aunque el resto del país les dé la espalda. He allí el peligro. La tecnología actual de las redes sociales ayuda a difundir, pero no enriquece los reflejos morales de los torcidos.

Brutalidad Policial
Que ninguna autoridad oficial, parlamentaria, regional, o partidaria haya condenado energicamente ni los insultos a la mujer que pregunta ni la golpiza al padre Arena son una buena señal de nada. Habla de que nos hemos acostumbrado a una realidad de golpizas, gases, palos y balas que siempre se ensañan con las poblaciones de las provincias del país.
Pero sobre todo habla de un solapado racismo que es incapaz de indignarse frente al abuso y más bien lo alienta con el cuento de la "Mano Dura". Mientras el respeto por el otro y su inclusión preventiva en el diálogo, y el respeto a sus posiciones no se alcancen, los conflictos seguirán produciéndose sin pausa. En la génesis de este problema tienen protagonismo los partidos políticos, devenidos en aunténticos clubes o partidos Frankenstein que se  arman electoreramente, pero que carecen de auténtica vida partidaria y viven de espaldas a las reivindicaciones de los pueblos, motivando la aparición de los frentes regionales a los que luego quieren criminalizar. Es decir, quieren dejar a las regiones sin representación en el legislativo y sin representación en las calles. Peor, imposible.

Las cámaras filmadoras, la internet, y el Youtube pueden ser una buena noticia para desnudar abusos, pero no son eficaces cuando el abuso viene desde lo más alto. A menos de que tengamos una plaza Tahrir.
Lima, 11 de julio del 2012

lunes, 16 de julio de 2012

Chau Trujillo

Casona colonial trujillana con ventanales de hierro
 Con el post sobre el colegio San Juan culminé por ahora la serie sobre la ciudad norteña. Es imposible abarcar todos los aspectos; demasiada ciudad para tan poco tiempo. He andado con gusto sus calles  sintiendo una atmósfera amistosa dificil de hallar en otros lugares. He vuelto a sorprenderme de la vitalidad de un pueblo que crece y se desarrolla ajeno a los designios torvos que algunos le señalan. En sus apellidos, rostros, y costumbres confluye la herencia mochica, chimú e hispana. La ciudad es una que regocija y que uno siente suya tan luego llegar. En algún lugar leí que carecía de una buena cantidad de edificios. Tonterías. No se va a Roma o Venecia buscando rascacielos; tampoco a Trujillo se va para eso.

Detalle del Balcón Colonial TRujillano
En la visita a la casa de Haya de la Torre encontré un documento reciente que pretende fijar la fundación de la ciudad en marzo de 1535. Se comenta para ello un documento de Pizarro de enero de 1535, en el que menciona que Almagró "pobló" Trujillo hacia diciembre de 1534. Se enfatiza que Pizarro no dice "fundó". No nos haremos bolas si Almagro "pobló" y no "fundó" Trujillo en 1534. Lo cierto es que Trujillo existe diagramado y habitado por los españoles antes que la ciudad capital. No nos despeina el tema de la fundación, puesto que a estas alturas ya parece que ésta como evento social no se produjo jamás; o que algún historiador explique cómo es que no se conserva memoria, acta, ni noticia precisa de la fecha de éste evento, que no era un evento cualquiera; sino la fundación de la ciudad homonima de aquella en la que había nacido el conquistador. ¿Es eso posible? Sería insólito, por decir lo menos, que el conquistador no tuviera noticia ni documento de tan magna fecha para la ciudad que él habían mandado a trazar y fundar.

Plaza de Armas y estatua de La Libertad
Para finalizar, insisto en el enorme potencial productivo que tiene la región La Libertad, que casi con la tercera parte de la superficie arequipeña, produce por idéntica cántidad. Sin embargo para que eso suceda, las nuevas generaciones deberán sacudirse la molicie que hoy los encima.

Avenida Mansiche
Pueblo Libre, 11 de julio del 2012

martes, 10 de julio de 2012

La Riqueza es de Todos...¿Y la Pobreza, es de Todos?

Entre los argumentos más sólidos que se le ha oido al presidente Humala en los últimos tiempos, está el que, refiriéndose al oro de Cajamarca, sostiene que "La Riqueza es de Todos". Parece ser un argumento lógico e irrebatible. ¿Cómo oponerse a una idea que nos incluye a todos? Porque el oro del Perú es de todos los peruanos ¿O no?
Pues no. De salir adelante Conga el oro será de la empresa Yanacocha, la cual pagará al estado un impuesto a la renta por habérsele dado la concesión. También pagará un canón minero (que sale del impuesto a la renta) a la región Cajamarca, cuyo uso deberá ser aprobado previamente por el ministerio de economía desde Lima. Otra parte, menor pero no menos importante, irá para Lima, al montaje de fastuosas oficinas de la empresa explotadora; también a pagos del personal administrativo que desde la capital decidirá la vida de los pueblos y gentes cercanos al proyecto. La parte del león, es decir el grueso de la riqueza, se la llevará la minera expatriándola al extranjero. ¿No que la riqueza era de todos? Pues no, esa es sólo una frase bonita.
La riqueza no es de todos
Una frase que se ha usado en múltiples oportunidades. Cada vez que un pueblo tiene alguna riqueza desde la capital peruana llegan los ejercitos de expropiadores afirmando que la riqueza es de todos. Ocurrió cuando lo del gas de Camisea; lo que nadie ha explicado es porqué si el gas (la riqueza) es de todos, sólo beneficia a algunos empresarios limeños y algunas decenas de miles de usuarios domésticos, también limeños. La riqueza es de todos también se ha dicho en Puno, Arequipa, Piura y la Selva (y siempre); para extraer el oro o el petróleo y expoliar a esos pueblos. Así, los recursos que en otros países son la riqueza de los pueblos, en el Perú se convierten en desgracia y muerte para esas poblaciones.

¿Y la pobreza? ¿Es de todos? Sólo de las mayorías. Un estado serio y responsable debería abocarse desde siempre a crear una infraestructura que lo combata: carreteras, caminos, postas médicas, escuelas, etc. Ahora que Cajamarca nada en oro, el presidente Humala y los voceros derechistas les han ofrecido construirles todo lo que en 500 años no se ha construído. ¿Qué ocurrirá con pueblos como Huancavelica o Ayacucho que no cuentan con oro y no han recibido ese tipo de promesas presidenciales? Probablemente nada ocurra y sigan esperando migajas durante los siguientes 300 años. Pero si la riqueza es de todos ¿Por qué algunos estan en la pobreza desde y para siempre? Porque no se busca construir un país para todos dialogando; se busca hacer la chacra de algunos imponiendo, usurpando, baleando, exaccionando. Todo estará bien mientras Lima usurpe; en cambio el mundo se caera y la seguridad nacional estará en juego, si alguien desde las regiones osara oponerse. 
Cajamarca en una lucha solitaria y desigual
En las balas de Cajamarca que estos dias la policia ha usado sin medidas y los muertos ocurridos, se expresa el profundo desprecio por gente a la que se considera inferior por el color de su piel o porque no se desplaza en 4 x 4. Es obvio que el premier Valdes nunca entendió, como muchos limeños tampoco, cómo es que esta gente pobre a la que consideran ignorantes y manipulados, puede oponerse a algo que en la lógica limeña es tan claro. Para el limeño promedio es imposible entender y menos aceptar que más allá del río Rimac hay pareceres diferentes a los suyos. Hace tiempo ya, la señora Mercedez Araoz, ministra de estado en ese momento, le confesaba a César Hildebrant que ellos (el gobierno), iban a decidir que cosa era lo mejor para los nativos de Bagua. Es lo mismo que pretende hoy el gobierno respecto de Cajamarca y Puno. La costumbre de satanizar toda protesta provinciana como obra de gente manipulada, tiene su correlato en millones de limeños que repiten en el micro o el café la misma sandez. Ese ombliguismo capitalino es el que nos hace daño, porque reduce la discusión a adjetivaciones sin tocar el fondo de los problemas.

Ex Premier: expresión de un abuso de siglos
Construir el país de todos exige cambiar esa mirada que todo lo explica en la inferioridad del otro y su presunta manipulación por genios del mal. También implica abandonar frases estereotipo como la que titula este post, para sentarse a conversar convencidos de que todos hacemos el país y no hay superiores, dueños de la verdad, ni categorías similares. 

Pueblo Libre, 31 de julio del 2012
 

martes, 3 de julio de 2012

Colegio Nacional de San Juan toma las calles de Trujillo


Es el amanecer del 24 de junio y el doctor Fernando Medina Chiclote, levanta con esfuerzo su macondiana y cansada figura; viste el terno de gala, la corbata, la cristina. En pocas horas andará algo más de cien metros. Podría seguir descansando porque es domingo, lo merece; pero tiene un compromiso consigo mismo y con el Colegio Nacional de San Juan y no faltará aunque haya cumplido 103 años ya y esos cien metros sean para él como una maratón de 42 kilómetros para un atleta.

Colegio Nacional de San Juan es desfile de aniversario
Fernando Medina Chiclote, el sanjuanista más antiguo
En otros rincones de la ciudad, un médico, un ingeniero, un empresario, un abogado, un empleado, un jubilado, se levantan muy temprano; visten sus ropas respectivas y se van a ser flagelados cuatro o más horas, bajo el tórrido sol del norte. Sin diferencias, no importa la profesión o el oficio, están reunidos junto a dos mil otros hombres que han renunciado a las atenciones que les prodigan en otros ámbitos. Hoy no son el “Doctor Fulano”, hoy son Pepe, Juan Lucho, como en años juveniles. Una multitud  ansiosa se aglomera para verlos pasar.

A las 9 de esa mañana las pistas de la plaza de armas de Trujillo son un mar de cristinas amarillas coronando las testas de las gentes. Es el aniversario 158 del Colegio San Juan, que ha tomado las calles de Trujillo. En el centro de la plaza de armas se suceden los discursos de rigor; como fondo una banda resuena. Don Fernando Medina, único sobreviviente de la Promoción 1928, descansa en una silla, y dos mil hombres mayores conversan recordando historias pasadas. Asombra  la elegancia, la organización, una mística en los ojos. Todos llevan alguna prenda amarilla, una cristina, un chaleco, una chompa o apenas un borde amarillo en un chaleco negro. En el atrio de la catedral un hombre ensaya los pasos de marcha mientras con ambos brazos sostiene un estandarte. Es una cosa rara esto de amar a un colegio. Ellos lo dicen: no esperamos que nadie nos entienda.

Colegio Nacional de San Juan marcha en Trujillo
Mística canaria y compromiso
 El desfile empieza con colegios anónimos, hay bandas, aplausos, madres emocionadas fotografiando a sus párvulos. Son los actos preliminares que se trepan al evento principal en busca de fama. En un momento , sin permiso de nadie ni aviso, irrumpe en el aire el sonido de las trompetas de la banda de estudiantes del San Juan. Entonces la gente, se agolpa, estira el cuello, levantan al aire las cámaras y todo se vuelve un loquerío: vienen marchando los jóvenes músicos que acompañarán el paso de los batallones de estudiantes. Hoy son niños de los años menores: marchan con seriedad y gallardía de hombres grandes. Los 150 metros o más de desfile están copados de gente que empuja y estrecha el sendero.


Desfile aniversario del Colegio Nacional de San Juan
Batallón de sanjuanistas de hoy, mística de siempre
 Este colegio soportó la Guerra del Pacífico. De hecho, los jóvenes estudiantes de entonces salieron de las aulas a luchar esa guerra. Quizás de allí viene la mística, el convencimiento en la mirada de los hombres y los niños vestidos de amarillo. Otros espíritus los alimentan, un fuego eterno, algo que no muere jamás. El colegio también soportó la llamada Revolución de Trujillo en donde otra vez estos jóvenes irrigaron con su sangre el árbol sagrado de la libertad. Todo eso lo vivió don Fernando Medina, que ya ha abierto el desfile de ex alumnos como el hombre más antiguo de todos. Camina con pasos de 20 centímetros desplazándose entre las miradas de admiración de la gente que le testimonia su cariño con aplausos y sonrisas. El, que ha vivido tanto, se emociona, detiene el paso, levanta un brazo saludando a la gente y en su mirar cansado una lágrima de hombre pugna por salir. Lo acompañan dos nietos, uno a cada lado, ya son sanjuanistas de corazón. Don Fernando camina vitoreado ante la banda de ex alumnos que ha ocupado su lugar y suena como un ejército de vencedores.


El Batallón del colegio San Juan en la guerra con Chile
En los siguientes minutos desfilan las promociones, desde 1944 hasta 2011 y las dos más antiguas: 1928 y 1932. Emociona ver el compromiso de estos hombres que pasan vestidos de amarillo en su mayoría, pero también de blanco y plomo algunos. Se ha visto un ranger y una escolta completa vestida de uniforme Caqui. Luego de pasar, las promociones más jóvenes aplauden a las promociones más antiguas; es emocionante ver cómo se alientan y dan vivas unos a otros, animándose a continuar; entre todos estos no hay más diferencia que la edad; la mística, el compromiso, el orgullo y la sencillez, son las mismas.


Colegio Nacional San Juan: Promoción Bodas de oro del 2012
Promoción 62 Bodas de Oro
Cuando la plaza se queda vacía los hombres siguen marchando en las calles aledañas. Nadie más que ellos lo saben, que en las calles los sanjuanistas nunca rompen filas; por eso marchan al compas de la marcha Tupac Amaru hasta ingresar al claustro de Independencia. Allí sí la emoción se desborda bajo los arcos centenarios que miran con historia a esos extraños hombres alegres como niños. Hay gritos y hurras; los hombres se abrazan aunque no se conozcan, algunos saludan a los queridos maestros retirados que han venido a eso, a ser saludados; hay vivas por doquier y en instante sublime se canta la marcha sanjuanistamás fuerte que nunca. Es un canto raro que se acompaña con un silbido, un canto que hace que nadie más comprenda el porqué esos hombres lo cantan como lo cantan. Como si quisieran morirse entonándolo. 


Amarillo canario toma las calles
El viejo claustro de Independencia es el principio y fin de todo. Allí estuvieron César Vallejo y Ciro Alegría. Esos hombres que hoy han marchado, por años no pudieron recorrer sus aulas y sus veredas. Hasta alguien les dijo en los ochentas que jamás regresarían. Por eso ese claustro que destruyó un incendio en 1975, es la tierra prometida, la Jerusalén liberada, la Meca, la Medina, el Machupicchu del sanjuanismo vivo, el lugar que quieren conocer los que no lo conocieron y al que todos quieren volver. Es sólo amor a un colegio, algo inexplicable, ellos lo dicen, nosotros lo decimos, no esperamos que nadie nos entienda ni falta que nos hace. Nos basta con ser los mejores y que todos lo sepan.




Pueblo Libre, 01 de julio del 2012

miércoles, 30 de mayo de 2012

El Mural de Hastings en Trujillo

               En Rayuela, Julio Cortázar dice acerca de La Maga, “para verte como yo quería, había que empezar por cerrar los ojos”. Algo de eso hay en el Mural de Hastings en Trujillo. Es inhabitual encontrar arte de primera en la calle. Eso hallé de improviso al pasar frente a la UNT. El mural tiene un kilómetro de largo por 3.6 metros de altura. Su fábrica tomó 18 largos años. Hastings concebía en Lima o Piura (donde se armó un taller) los cuadros que comprendían el mural, los remitía a los estudiantes de la Escuela de Bellas Artes de Trujillo, quienes reproducían los bocetos sobre el cemento y luego se procedía a cubrir los trazos con los cerámicos. La dimensión de estos es de 1 cm cuadrado, lo cual da a las figuras un nivel de detalle impresionante. En un metro hay 10, 000 cerámicos, pegados uno a uno. Existen aproximadamente 36 millones en todo el mural. Yo, después de verlo, ya no quería que terminara el desfile cromático ante mis ojos.

             
                    Hay muchas historias generadas en torno a ésta obra a lo largo de sus 18 años de hechura. El autor se convirtió en abuelo, los jóvenes de Bellas Artes maduraron, la ciudad cambió. La historia dice que el mural corrió el riesgo de ser inacabado por agotamiento de recursos. También cuenta la historia cómo muchas veces los obreros y pintores tuvieron que deshacer lo avanzado porque no habían interpretado correctamente el mensaje del autor y de cómo los trabajadores hubieron de desarrollar toda la tecnología para sacar adelante la obra: cortado del cerámico, pintado con colores necesarios y que no existían en el mercado, fabricación de las cortadoras del cerámico. Todo desde cero.


                Pero esa historia del mural no opaca la historia que cuenta el mural. En él, los cangrejos son gigantescos, los hombres levitan asombrados y asombrosos; y los ángeles, al contrario de Bizancio, poseen sexo y son ángeles macho y ángeles hembra. Y está la historia del mundo con su Torre de Babel, pero también la nuestra, con los hombres blancos que llegaron en 1532 trayendo la espada y la cruz. Desfila nuestra flora y fauna, los campos de cultivos con sus campesinos, con sus arenales; las gaviotas, los volcanes que no tenemos, la megaciudad atacada por la naturaleza, las danzantes, el niño perdido que observa el horizonte y que puede representar al mismo observador del mural; la migración de las aves, los helicópteros al ataque, la vida, la muerte, la resurrección, lo etéreo y lo eterno. Todo está allí como una sinfonía visual que ingresa por nuestros ojos en una concepción poética, la de Hastings, que asombra y subyuga. Hastings es el que nos observa, es el otro, y a través de sus ojos nos miramos en el mural. A través de los ojos de la Maga, Cortázar descubría en él un ser que no conocía. A través de la mirada y pinturas de Hastings, nosotros, Trujillanos, pero humanos en general, y flora y fauna y mundo, podemos reconocer en nosotros a seres que desconocemos. Es entonces en que para entender a Hastings hay que empezar por cerrar los ojos. O tomar perspectiva. Porque como en el caso de las líneas de Nazca, de esos otros pintores del tiempo, el mural de Hastings no se aprecia desde cerca, hay que tomar distancia.


                Es una obra extraordinaria, épica, colosal. Todo lo que se pueda escribir será siempre insuficiente para narrar la belleza, lo descomunal, lo artístico, lo fabuloso y más, de este mural que nos concilia con las dimensiones que perdimos en la modernidad banalizada, hueca y frívola que se nos ofrece a diario. Hastings hizo esta obra, sus pinturas, sin cobrar un centavo. Porque el arte es universal y no puede negarse a los pueblos, hay artistas que lo dan todo. Eso tiene esta pintura, todo.


Pueblo Libre, 27 de mayo del 2012