miércoles, 18 de julio de 2012

Por qué nos hablan así?...Porque son perros pues conch...


El policía viste uniforme y botas militares. Trae casco, además de su arma de reglamento. La mujer humilde no viste ropa de marca, pregunta con la ingenuidad del que no  sabe y quiere saber ¿Por qué nos tratan así? El policía es del color de la mujer, voltea el rostro transformado en un odio y responde "Porque son perros pues conche....". En otro extremo de la plaza en que este policia insulta a la mujer, una turba de 15 policias arroja al piso a un hombre sentado en una banca. Le tuercen los brazos y lo patean. Algunos uniformados se entregan a la golpiza contra el hombre mientras otros ocultan con sus escudos los hechos que las cámaras tratan de registrar.


Nada de lo anterior es nuevo. Ha ocurrido desde siempre en un país en el que más allá de Lima la vida de la gente para el estado no vale nada si los hechos se pueden encapsular; y encapsular es silenciar, cercar un hecho en una geografía determinada para que de allí no trascienda.

 Las imágenes de Youtube que nos permiten ver el comportamiento violento del policía que insulta a la mujer y el ataque cobarde y desproporcionado contra el padre Marco Arana, son lo que realmente ha cambiado. Ya no es necesario tener un canal de TV para difundir una noticia, ahora basta una cámara.

Hace algunos años, casi 20, cuando el dictador Fujimori metió a los soldados en las universidades nacionales, hubo un día en que cansados de soportar abusos y manoseos de los soldados a las estudiantes, los universitarios sanmarquinos realizaron una gigantesca movilización al interior de la universidad. Allí estuvo toda la prensa y fotografiaron y filmaron todo. Esa noche en los noticieros la noticia no existió, fue encapsulada en la ciudad universitaria a pesar de ser primera vez que se producía una protesta masiva contra el ejercito de Fujimori. Así ha actuado la prensa capitalina desde siempre. En el caso de Marco Arana, a pesar de las imagenes narradas y recogidas por la prensa y TV, aún hay quienes desde los medios pretenden sindicarlo como agresor y cabecilla de una turba. Alguien intenta ganar a la opinión pública limeña, aunque el resto del país les dé la espalda. He allí el peligro. La tecnología actual de las redes sociales ayuda a difundir, pero no enriquece los reflejos morales de los torcidos.

Brutalidad Policial
Que ninguna autoridad oficial, parlamentaria, regional, o partidaria haya condenado energicamente ni los insultos a la mujer que pregunta ni la golpiza al padre Arena son una buena señal de nada. Habla de que nos hemos acostumbrado a una realidad de golpizas, gases, palos y balas que siempre se ensañan con las poblaciones de las provincias del país.
Pero sobre todo habla de un solapado racismo que es incapaz de indignarse frente al abuso y más bien lo alienta con el cuento de la "Mano Dura". Mientras el respeto por el otro y su inclusión preventiva en el diálogo, y el respeto a sus posiciones no se alcancen, los conflictos seguirán produciéndose sin pausa. En la génesis de este problema tienen protagonismo los partidos políticos, devenidos en aunténticos clubes o partidos Frankenstein que se  arman electoreramente, pero que carecen de auténtica vida partidaria y viven de espaldas a las reivindicaciones de los pueblos, motivando la aparición de los frentes regionales a los que luego quieren criminalizar. Es decir, quieren dejar a las regiones sin representación en el legislativo y sin representación en las calles. Peor, imposible.

Las cámaras filmadoras, la internet, y el Youtube pueden ser una buena noticia para desnudar abusos, pero no son eficaces cuando el abuso viene desde lo más alto. A menos de que tengamos una plaza Tahrir.
Lima, 11 de julio del 2012

lunes, 16 de julio de 2012

Chau Trujillo

Casona colonial trujillana con ventanales de hierro
 Con el post sobre el colegio San Juan culminé por ahora la serie sobre la ciudad norteña. Es imposible abarcar todos los aspectos; demasiada ciudad para tan poco tiempo. He andado con gusto sus calles  sintiendo una atmósfera amistosa dificil de hallar en otros lugares. He vuelto a sorprenderme de la vitalidad de un pueblo que crece y se desarrolla ajeno a los designios torvos que algunos le señalan. En sus apellidos, rostros, y costumbres confluye la herencia mochica, chimú e hispana. La ciudad es una que regocija y que uno siente suya tan luego llegar. En algún lugar leí que carecía de una buena cantidad de edificios. Tonterías. No se va a Roma o Venecia buscando rascacielos; tampoco a Trujillo se va para eso.

Detalle del Balcón Colonial TRujillano
En la visita a la casa de Haya de la Torre encontré un documento reciente que pretende fijar la fundación de la ciudad en marzo de 1535. Se comenta para ello un documento de Pizarro de enero de 1535, en el que menciona que Almagró "pobló" Trujillo hacia diciembre de 1534. Se enfatiza que Pizarro no dice "fundó". No nos haremos bolas si Almagro "pobló" y no "fundó" Trujillo en 1534. Lo cierto es que Trujillo existe diagramado y habitado por los españoles antes que la ciudad capital. No nos despeina el tema de la fundación, puesto que a estas alturas ya parece que ésta como evento social no se produjo jamás; o que algún historiador explique cómo es que no se conserva memoria, acta, ni noticia precisa de la fecha de éste evento, que no era un evento cualquiera; sino la fundación de la ciudad homonima de aquella en la que había nacido el conquistador. ¿Es eso posible? Sería insólito, por decir lo menos, que el conquistador no tuviera noticia ni documento de tan magna fecha para la ciudad que él habían mandado a trazar y fundar.

Plaza de Armas y estatua de La Libertad
Para finalizar, insisto en el enorme potencial productivo que tiene la región La Libertad, que casi con la tercera parte de la superficie arequipeña, produce por idéntica cántidad. Sin embargo para que eso suceda, las nuevas generaciones deberán sacudirse la molicie que hoy los encima.

Avenida Mansiche
Pueblo Libre, 11 de julio del 2012

martes, 10 de julio de 2012

La Riqueza es de Todos...¿Y la Pobreza, es de Todos?

Entre los argumentos más sólidos que se le ha oido al presidente Humala en los últimos tiempos, está el que, refiriéndose al oro de Cajamarca, sostiene que "La Riqueza es de Todos". Parece ser un argumento lógico e irrebatible. ¿Cómo oponerse a una idea que nos incluye a todos? Porque el oro del Perú es de todos los peruanos ¿O no?
Pues no. De salir adelante Conga el oro será de la empresa Yanacocha, la cual pagará al estado un impuesto a la renta por habérsele dado la concesión. También pagará un canón minero (que sale del impuesto a la renta) a la región Cajamarca, cuyo uso deberá ser aprobado previamente por el ministerio de economía desde Lima. Otra parte, menor pero no menos importante, irá para Lima, al montaje de fastuosas oficinas de la empresa explotadora; también a pagos del personal administrativo que desde la capital decidirá la vida de los pueblos y gentes cercanos al proyecto. La parte del león, es decir el grueso de la riqueza, se la llevará la minera expatriándola al extranjero. ¿No que la riqueza era de todos? Pues no, esa es sólo una frase bonita.
La riqueza no es de todos
Una frase que se ha usado en múltiples oportunidades. Cada vez que un pueblo tiene alguna riqueza desde la capital peruana llegan los ejercitos de expropiadores afirmando que la riqueza es de todos. Ocurrió cuando lo del gas de Camisea; lo que nadie ha explicado es porqué si el gas (la riqueza) es de todos, sólo beneficia a algunos empresarios limeños y algunas decenas de miles de usuarios domésticos, también limeños. La riqueza es de todos también se ha dicho en Puno, Arequipa, Piura y la Selva (y siempre); para extraer el oro o el petróleo y expoliar a esos pueblos. Así, los recursos que en otros países son la riqueza de los pueblos, en el Perú se convierten en desgracia y muerte para esas poblaciones.

¿Y la pobreza? ¿Es de todos? Sólo de las mayorías. Un estado serio y responsable debería abocarse desde siempre a crear una infraestructura que lo combata: carreteras, caminos, postas médicas, escuelas, etc. Ahora que Cajamarca nada en oro, el presidente Humala y los voceros derechistas les han ofrecido construirles todo lo que en 500 años no se ha construído. ¿Qué ocurrirá con pueblos como Huancavelica o Ayacucho que no cuentan con oro y no han recibido ese tipo de promesas presidenciales? Probablemente nada ocurra y sigan esperando migajas durante los siguientes 300 años. Pero si la riqueza es de todos ¿Por qué algunos estan en la pobreza desde y para siempre? Porque no se busca construir un país para todos dialogando; se busca hacer la chacra de algunos imponiendo, usurpando, baleando, exaccionando. Todo estará bien mientras Lima usurpe; en cambio el mundo se caera y la seguridad nacional estará en juego, si alguien desde las regiones osara oponerse. 
Cajamarca en una lucha solitaria y desigual
En las balas de Cajamarca que estos dias la policia ha usado sin medidas y los muertos ocurridos, se expresa el profundo desprecio por gente a la que se considera inferior por el color de su piel o porque no se desplaza en 4 x 4. Es obvio que el premier Valdes nunca entendió, como muchos limeños tampoco, cómo es que esta gente pobre a la que consideran ignorantes y manipulados, puede oponerse a algo que en la lógica limeña es tan claro. Para el limeño promedio es imposible entender y menos aceptar que más allá del río Rimac hay pareceres diferentes a los suyos. Hace tiempo ya, la señora Mercedez Araoz, ministra de estado en ese momento, le confesaba a César Hildebrant que ellos (el gobierno), iban a decidir que cosa era lo mejor para los nativos de Bagua. Es lo mismo que pretende hoy el gobierno respecto de Cajamarca y Puno. La costumbre de satanizar toda protesta provinciana como obra de gente manipulada, tiene su correlato en millones de limeños que repiten en el micro o el café la misma sandez. Ese ombliguismo capitalino es el que nos hace daño, porque reduce la discusión a adjetivaciones sin tocar el fondo de los problemas.

Ex Premier: expresión de un abuso de siglos
Construir el país de todos exige cambiar esa mirada que todo lo explica en la inferioridad del otro y su presunta manipulación por genios del mal. También implica abandonar frases estereotipo como la que titula este post, para sentarse a conversar convencidos de que todos hacemos el país y no hay superiores, dueños de la verdad, ni categorías similares. 

Pueblo Libre, 31 de julio del 2012
 

martes, 3 de julio de 2012

Colegio Nacional de San Juan toma las calles de Trujillo


Es el amanecer del 24 de junio y el doctor Fernando Medina Chiclote, levanta con esfuerzo su macondiana y cansada figura; viste el terno de gala, la corbata, la cristina. En pocas horas andará algo más de cien metros. Podría seguir descansando porque es domingo, lo merece; pero tiene un compromiso consigo mismo y con el Colegio Nacional de San Juan y no faltará aunque haya cumplido 103 años ya y esos cien metros sean para él como una maratón de 42 kilómetros para un atleta.

Colegio Nacional de San Juan es desfile de aniversario
Fernando Medina Chiclote, el sanjuanista más antiguo
En otros rincones de la ciudad, un médico, un ingeniero, un empresario, un abogado, un empleado, un jubilado, se levantan muy temprano; visten sus ropas respectivas y se van a ser flagelados cuatro o más horas, bajo el tórrido sol del norte. Sin diferencias, no importa la profesión o el oficio, están reunidos junto a dos mil otros hombres que han renunciado a las atenciones que les prodigan en otros ámbitos. Hoy no son el “Doctor Fulano”, hoy son Pepe, Juan Lucho, como en años juveniles. Una multitud  ansiosa se aglomera para verlos pasar.

A las 9 de esa mañana las pistas de la plaza de armas de Trujillo son un mar de cristinas amarillas coronando las testas de las gentes. Es el aniversario 158 del Colegio San Juan, que ha tomado las calles de Trujillo. En el centro de la plaza de armas se suceden los discursos de rigor; como fondo una banda resuena. Don Fernando Medina, único sobreviviente de la Promoción 1928, descansa en una silla, y dos mil hombres mayores conversan recordando historias pasadas. Asombra  la elegancia, la organización, una mística en los ojos. Todos llevan alguna prenda amarilla, una cristina, un chaleco, una chompa o apenas un borde amarillo en un chaleco negro. En el atrio de la catedral un hombre ensaya los pasos de marcha mientras con ambos brazos sostiene un estandarte. Es una cosa rara esto de amar a un colegio. Ellos lo dicen: no esperamos que nadie nos entienda.

Colegio Nacional de San Juan marcha en Trujillo
Mística canaria y compromiso
 El desfile empieza con colegios anónimos, hay bandas, aplausos, madres emocionadas fotografiando a sus párvulos. Son los actos preliminares que se trepan al evento principal en busca de fama. En un momento , sin permiso de nadie ni aviso, irrumpe en el aire el sonido de las trompetas de la banda de estudiantes del San Juan. Entonces la gente, se agolpa, estira el cuello, levantan al aire las cámaras y todo se vuelve un loquerío: vienen marchando los jóvenes músicos que acompañarán el paso de los batallones de estudiantes. Hoy son niños de los años menores: marchan con seriedad y gallardía de hombres grandes. Los 150 metros o más de desfile están copados de gente que empuja y estrecha el sendero.


Desfile aniversario del Colegio Nacional de San Juan
Batallón de sanjuanistas de hoy, mística de siempre
 Este colegio soportó la Guerra del Pacífico. De hecho, los jóvenes estudiantes de entonces salieron de las aulas a luchar esa guerra. Quizás de allí viene la mística, el convencimiento en la mirada de los hombres y los niños vestidos de amarillo. Otros espíritus los alimentan, un fuego eterno, algo que no muere jamás. El colegio también soportó la llamada Revolución de Trujillo en donde otra vez estos jóvenes irrigaron con su sangre el árbol sagrado de la libertad. Todo eso lo vivió don Fernando Medina, que ya ha abierto el desfile de ex alumnos como el hombre más antiguo de todos. Camina con pasos de 20 centímetros desplazándose entre las miradas de admiración de la gente que le testimonia su cariño con aplausos y sonrisas. El, que ha vivido tanto, se emociona, detiene el paso, levanta un brazo saludando a la gente y en su mirar cansado una lágrima de hombre pugna por salir. Lo acompañan dos nietos, uno a cada lado, ya son sanjuanistas de corazón. Don Fernando camina vitoreado ante la banda de ex alumnos que ha ocupado su lugar y suena como un ejército de vencedores.


El Batallón del colegio San Juan en la guerra con Chile
En los siguientes minutos desfilan las promociones, desde 1944 hasta 2011 y las dos más antiguas: 1928 y 1932. Emociona ver el compromiso de estos hombres que pasan vestidos de amarillo en su mayoría, pero también de blanco y plomo algunos. Se ha visto un ranger y una escolta completa vestida de uniforme Caqui. Luego de pasar, las promociones más jóvenes aplauden a las promociones más antiguas; es emocionante ver cómo se alientan y dan vivas unos a otros, animándose a continuar; entre todos estos no hay más diferencia que la edad; la mística, el compromiso, el orgullo y la sencillez, son las mismas.


Colegio Nacional San Juan: Promoción Bodas de oro del 2012
Promoción 62 Bodas de Oro
Cuando la plaza se queda vacía los hombres siguen marchando en las calles aledañas. Nadie más que ellos lo saben, que en las calles los sanjuanistas nunca rompen filas; por eso marchan al compas de la marcha Tupac Amaru hasta ingresar al claustro de Independencia. Allí sí la emoción se desborda bajo los arcos centenarios que miran con historia a esos extraños hombres alegres como niños. Hay gritos y hurras; los hombres se abrazan aunque no se conozcan, algunos saludan a los queridos maestros retirados que han venido a eso, a ser saludados; hay vivas por doquier y en instante sublime se canta la marcha sanjuanistamás fuerte que nunca. Es un canto raro que se acompaña con un silbido, un canto que hace que nadie más comprenda el porqué esos hombres lo cantan como lo cantan. Como si quisieran morirse entonándolo. 


Amarillo canario toma las calles
El viejo claustro de Independencia es el principio y fin de todo. Allí estuvieron César Vallejo y Ciro Alegría. Esos hombres que hoy han marchado, por años no pudieron recorrer sus aulas y sus veredas. Hasta alguien les dijo en los ochentas que jamás regresarían. Por eso ese claustro que destruyó un incendio en 1975, es la tierra prometida, la Jerusalén liberada, la Meca, la Medina, el Machupicchu del sanjuanismo vivo, el lugar que quieren conocer los que no lo conocieron y al que todos quieren volver. Es sólo amor a un colegio, algo inexplicable, ellos lo dicen, nosotros lo decimos, no esperamos que nadie nos entienda ni falta que nos hace. Nos basta con ser los mejores y que todos lo sepan.




Pueblo Libre, 01 de julio del 2012

miércoles, 30 de mayo de 2012

El Mural de Hastings en Trujillo

               En Rayuela, Julio Cortázar dice acerca de La Maga, “para verte como yo quería, había que empezar por cerrar los ojos”. Algo de eso hay en el Mural de Hastings en Trujillo. Es inhabitual encontrar arte de primera en la calle. Eso hallé de improviso al pasar frente a la UNT. El mural tiene un kilómetro de largo por 3.6 metros de altura. Su fábrica tomó 18 largos años. Hastings concebía en Lima o Piura (donde se armó un taller) los cuadros que comprendían el mural, los remitía a los estudiantes de la Escuela de Bellas Artes de Trujillo, quienes reproducían los bocetos sobre el cemento y luego se procedía a cubrir los trazos con los cerámicos. La dimensión de estos es de 1 cm cuadrado, lo cual da a las figuras un nivel de detalle impresionante. En un metro hay 10, 000 cerámicos, pegados uno a uno. Existen aproximadamente 36 millones en todo el mural. Yo, después de verlo, ya no quería que terminara el desfile cromático ante mis ojos.

             
                    Hay muchas historias generadas en torno a ésta obra a lo largo de sus 18 años de hechura. El autor se convirtió en abuelo, los jóvenes de Bellas Artes maduraron, la ciudad cambió. La historia dice que el mural corrió el riesgo de ser inacabado por agotamiento de recursos. También cuenta la historia cómo muchas veces los obreros y pintores tuvieron que deshacer lo avanzado porque no habían interpretado correctamente el mensaje del autor y de cómo los trabajadores hubieron de desarrollar toda la tecnología para sacar adelante la obra: cortado del cerámico, pintado con colores necesarios y que no existían en el mercado, fabricación de las cortadoras del cerámico. Todo desde cero.


                Pero esa historia del mural no opaca la historia que cuenta el mural. En él, los cangrejos son gigantescos, los hombres levitan asombrados y asombrosos; y los ángeles, al contrario de Bizancio, poseen sexo y son ángeles macho y ángeles hembra. Y está la historia del mundo con su Torre de Babel, pero también la nuestra, con los hombres blancos que llegaron en 1532 trayendo la espada y la cruz. Desfila nuestra flora y fauna, los campos de cultivos con sus campesinos, con sus arenales; las gaviotas, los volcanes que no tenemos, la megaciudad atacada por la naturaleza, las danzantes, el niño perdido que observa el horizonte y que puede representar al mismo observador del mural; la migración de las aves, los helicópteros al ataque, la vida, la muerte, la resurrección, lo etéreo y lo eterno. Todo está allí como una sinfonía visual que ingresa por nuestros ojos en una concepción poética, la de Hastings, que asombra y subyuga. Hastings es el que nos observa, es el otro, y a través de sus ojos nos miramos en el mural. A través de los ojos de la Maga, Cortázar descubría en él un ser que no conocía. A través de la mirada y pinturas de Hastings, nosotros, Trujillanos, pero humanos en general, y flora y fauna y mundo, podemos reconocer en nosotros a seres que desconocemos. Es entonces en que para entender a Hastings hay que empezar por cerrar los ojos. O tomar perspectiva. Porque como en el caso de las líneas de Nazca, de esos otros pintores del tiempo, el mural de Hastings no se aprecia desde cerca, hay que tomar distancia.


                Es una obra extraordinaria, épica, colosal. Todo lo que se pueda escribir será siempre insuficiente para narrar la belleza, lo descomunal, lo artístico, lo fabuloso y más, de este mural que nos concilia con las dimensiones que perdimos en la modernidad banalizada, hueca y frívola que se nos ofrece a diario. Hastings hizo esta obra, sus pinturas, sin cobrar un centavo. Porque el arte es universal y no puede negarse a los pueblos, hay artistas que lo dan todo. Eso tiene esta pintura, todo.


Pueblo Libre, 27 de mayo del 2012
       

lunes, 14 de mayo de 2012

Ventanales de Hierro Forjado en Trujillo del Perú: El Origen


               Hace ya varios años los trujillanos mirábamos llegar a nuestra ciudad unos tipos inmensos, rubios, barbudos. No eran los Españoles de Pizarro, que llegaron mucho antes. Estos eran turistas mochileros: gringos y europeos que venían a conocer nuestra ciudad; cientos, miles de ellos. Habían burlado a la propaganda que les hablaba sólo de Cuzco y la maravillosa Machupicchu; también habían escapado a la mención excluyente de Arequipa, la Ciudad Blanca. Y habían llegado hasta el norte peruano atraídos por la curiosidad, en un tiempo en que no existía la mal llamada “Ruta Moche”, ni el Señor de Sipán, ni La Dama de Cao, ni El Degollador. Nada de eso existía. Apenas nos sonaba un poco Chan Chan y la fama de una playa de ensueño que era Huanchaco. Los turistas jamás traían niños. Vestían pantalones cortos -casi siempre de color caqui- camisas muy ligeras, botines explorador o unas gastadas hawaianas, lo mismo les daba. Cargaban sobre sus espaldas unas mochilas inmensas, tan grandes como ellos mismos. 

                Estos turistas no pagaban hotel. No había Westin, ni Meliá, ni Hotel Libertador, ni Hotel Turismo, ni Hotel El Brujo; no, nada de esas cosas. Se hospedaban en el piso o en algún jardín, que para eso era la enorme mochila, para el sleeping y todas las cosas de vivir. Luego aparecían por la plaza de Armas. Esa que hace enmudecer y produce crecimiento de los ojos. Y se ponían a sacar fotos. Fotografiaban los monumentos, EL MONUMENTO, los árboles, las casas, pero más que nada fotografiaban los ventanales de hierro forjado. Nosotros los mirábamos apuntar aquellas cámaras tan grandes que parecían bazookas hacia nuestros ventanales. ¿Qué les veían? 

Ventana de Hierro Forjada C.C. Haya de la Torre (Trujillo del Perú)
             Hasta que me pasó dejar la ciudad y volver varios años después para comprender que lo que no comprendíamos era la belleza que estaba frente a nosotros. Lo bello pierde encanto si lo vemos todos los dias; la distancia se lo devuelve. Esos ventanales con sus formas caprichosas eran únicos, singulares, hermosos. Y no lo veíamos. El tiempo pasó. Ya no hay más gringos mochileros. Hoy todos traen tarjetas de créditos y se hospedan en hoteles y hostales. Se van de frente a Cao, el Brujo y otros lugares. Nuestras ventanas siguen allí. Esperando por nosotros que ahora sí les sacamos fotos.

                 Nunca nos preguntamos de donde salieron. Están y eso basta.  Búsquelas en Lima, Arequipa, Cusco, Cajamarca, en donde quiera y no las encontrará, son exclusivas de Trujillo del Perú. En la exposición de Trujillo de Extremadura que reposa en casa de Haya, observé una foto. Es una reja muy antigua en las paredes de un viejo palacio del Trujillo transoceánico, el Palacio de Piedras Albas. Allí esta, atravesando el océano, el antepasado antiguo, herrumbroso, pero idéntico, de nuestros ventanales de hierro forjado. De allí es de donde vinieron. En España están los aceros, los hierros, también están nuestros abuelos remotos.
Reja de Hierro Forjado - Palacio de Piedras Albas - Trujillo de Extremadura


Casa de la Emancipación - Trujillo del Perú
               



Pueblo Libre, 13 de mayo del 2012

sábado, 12 de mayo de 2012

La Casa de Haya de la Torre en Trujillo


Ingreso a la casa en la que en 1,895 nació Haya de la Torre. Sí. El hombre que conoció a Einstein y dialogó con él. El que estuvo en la URSS revolucionaria. Haya, el joven líder que se enfrentó a Leguía y su dictadura, el ideólogo, el orador electrizante, el hombre que por 50 años protagonizó la política de este país y creó el partido político más importante. El que encarnó el carisma, el que sufrió el veto de los militares en 1,962 y fue desagraviado por el voto en 1978. A la casa de ese hombre ingreso hoy, primero de mayo. Otras veces él recibía éste día junto a los trabajadores. ¿Que hicieron hoy nuestros políticos?  ¿Contaron sus doblones? ¿Contaron sus tarjetas doradas? ¿Contaron sus cuentas en Suiza? Quizás descansaron, no lo sé. Volvamos a la casa de Haya. Hasta hace poco fue cuartel de la Guardia Republicana; recuerdo su fachada gris bañada por el Sol, sus dos escalones custodiados por un guardia armado y un camión portatropas. Pero ya no más. Hoy es un centro cultural dirigido por el Banco de la Nación. He llegado como de casualidad en uno de mis tránsitos por el centro histórico trujillano. Me ha llamado la atención lo bien cuidada de la fachada. 

Fachada principal de la casa de Haya en Trujillo
Como toda casa colonial, la de haya de la Torre cuenta con un zaguán, desde el cual se accede a un patio columnado con tres escaleras, una a cada lado. Por la escalera principal accedo a un primer ambiente en el que se expone sobre Trujillo de Extremadura, la patria del conquistador español Francisco Pizarro, que ordenó la fundación de Trujillo del Perú. Hasta hay un mensaje del alcalde de la ciudad homónima. Y mucha información. Me entero de cosas. Por ejemplo, que la primera dama española que se afincó en nuestra ciudad fue una tal María de Escobar, esposa de Miguel de Estete; hicieron fortuna desenterrando tesoros incas y pre-incas. También descubro algo inesperado: las casonas de Trujillo de Extremadura tienen ventanales idénticos a los que lucen nuestras casonas. Y lo tercero, una teoría descabellada acerca de la fundación de nuestra ciudad. Quieren datarla en 1435. ¿Pruebas? Ninguna. Nada, no les creo, ya veremos porqué. Después de este ambiente hay otro de idénticas dimensiones, con más información de Trujillo de Extremadura, Tierra de Conquistadores, así la llaman, información de sus festividades, sus edificios, su gente. Igualitos a nosotros. Bueno, no tanto. Pero es fácil sentir una identidad común. Si hay peruanos en Nebraska, ¿Por qué no trujillanos en Europa?

Patio principal de la casa de Haya
Después del primer ambiente existe un segundo patio columnado que ahora funciona como Sala de Conferencias. Enseguida, en un tercer ambiente hay una exposición, una más, acerca de Machupicchu. Es una exposición que cuenta con el respaldo y material de la comuna cuzqueña. Por ello mismo reivindica el descubrimiento de Machupicchu por Agustín Lizárraga y no por Hiran Bingham. Es justo. Este ambiente comunica a el que sería patio de labores, con su pozo de agua y sus jardines.

Patio interior convertido en sala de Conferencias
Finalmente, en lo que sería el ala derecha de la casa, hay un sector bastante amplio dedicado a Haya de la Torre. Sus inicios como estudiante en San Marcos, sus viajes y destierros, la fundación del APRA,  sus vicisitudes y sueños. ¿Qué hubiera pasado si Haya hubiera sido presidente? ¿Habría sido una especie de Francois Miterrand latinoamericano? Imposible saberlo. Hay una foto del Grupo Norte en el “Casino de Buenos Aires”, el  que luego sería el restaurante Morillas y hoy no existe más.  En esa foto están todos los personajes que hicieron la historia política y cultural del país. Una auténtica joya. También está expuesto el  carnet del militante 001 del APRA. Fotos familiares, del destierro, la amistad con César Vallejo y otros.  

Zona de Exposicion
Más. Recuperar las casas es recuperar y reconocer la historia; reconociéndose en ella. Varias casas y casonas han sido recuperadas en las últimos años en Trujillo: como la casa en donde vivió Vallejo, o lo que fue el internado del Colegio San Juan, Que el empeño perdure y se extienda en toda la ciudad.

Vista frontal de la parte trasera de la casa

El famoso carnet 001 del jefe del APRA

El Grupo Norte con Haya de la Torre en Buenos Aires

Efigie de Haya